Editorial
DIARIO DE SEVILLA
Las elecciones municipales celebradas ayer en Andalucía las ganó el PSOE, que se impuso al PP por cuatro puntos porcentuales, al contrario que en el conjunto de España, donde el partido del Gobierno volvió a derrotar a los socialistas, aunque ha visto mermado su poder por la irrupción de los partidos emergentes, Ciudadanos y las agrupaciones promovidas o participadas por Podemos. Desde la llegada de Susana Díaz a la Presidencia de la Junta, el PSOE andaluz ha roto la sucesiva serie de triunfos del PP en todos los ámbitos electorales, encadenando tres victorias en menos de un año: las elecciones europeas de 2014, las andaluzas de marzo pasado -aunque de manera insuficiente, lo que ha impedido hasta ahora su investidura y la mantiene en funciones en su cargo- y las locales de ayer.
En estas últimas, la situación ha dado un vuelco: en 2011 los populares lograron abrumadoras mayorías absolutas en las ocho capitales de provincia y en las ciudades de Jerez, Algeciras y Marbella; en las del 24-M, el PSOE les ha arrebatado la hegemonía en Huelva y han conservado la mayoría en las restantes grandes ciudades, pero en todos los casos, salvo en Algeciras, con mayorías relativas, marcadas por la fragilidad. La fragmentación de las representaciones municipales en estos núcleos urbanos, donde convivirán entre cuatro y seis grupos de concejales, permite dos alternativas para la conformación de los equipos de gobierno. Por un lado, se abre la posibilidad de pactos entre fuerzas muy diferentes que arrebaten los ayuntamientos a las mayorías relativas del PP, aunque tendrían que ponerse de acuerdo PSOE, Podemos, IU y Ciudadanos en la mayoría de ellos. Por otro, lo forzado que resultaría un acuerdo de estas características permitiría, de acuerdo con la legislación municipal, que gobernase la lista más votada, en este caso la del PP.
La gran desventaja de esta salida es que los ayuntamientos minoritarios estarían lastrados por la precariedad y obligados a pactos puntuales constantes durante su mandato. Los resultados de las elecciones de ayer han dejado claro que los ciudadanos piden a sus políticos capacidad para llegar a acuerdos. Pero sería importante que esos acuerdos no se hicieran a costa de dar un protagonismo que las urnas no han reconocido a fuerzas que hacen alarde de su condición de antisistema. Para completar el cuadro de situación, digamos que el PP ha ganado las elecciones locales a nivel estatal y casi todas las autonómicas, pero con mayorías relativas e insuficientes.
Editorial
DIARIO DE SEVILLA
]]>