Pilar Álvarez
EL PAÍS
PSOE e IU proponen que sean sometidos a evaluaciones voluntarias. El Libro Blanco que encargó el PP y Ciudadanos, obligatorias y periódicas. Podemos no lo aclara
El futuro de los maestros y profesores está más presente que nunca en los programas electorales para el 20-D. Dos partidos (PSOE e IU) proponen que sean sometidos a evaluaciones voluntarias. El Libro Blanco que encargó el Gobierno del PP y Ciudadanos las prefieren obligatorias y periódicas. Podemos no lo aclara. La propuesta del MIR docente —formar a los profesores como se prepara ahora a los futuros médicos— repite en los planes de los partidos. PP y PSOE ya lo prometieron en 2011.
El asunto más espinoso es el de la evaluación. ¿Deben los docentes rendir cuentas? ¿Ante quién? ¿Para qué? Dos partidos —PSOE e IU— contemplan la evaluación como una opción “voluntaria” para promocionar mientras el PP la reclama “obligatoria y periódica” y Ciudadanos “periódica y transparente” para premiar a quienes “lo hagan mejor”. Podemos no especifica si tendrán consecuencias.
El presidente del Consejo Escolar del Estado fue el primero que equiparó la formación de los docentes a la de los médicos, aunque recuerda fue el PSOE el primero que lo llamó MIR educativo. Se trata de que los profesores pasen un proceso previo de selección que incluya prácticas extensas en los centros escolares antes de llegar definitivamente al aula, como los sanitarios. PSOE y PP —que ya incidieron en el asunto en sus programas de 2011— son los más específicos. Ambos proponen siete años de formación en lugar de los cuatro y cinco actuales para primaria y secundaria, respectivamente.
Los dos incluyen dos años de prácticas que Ciudadanos, Podemos e IU citan sin detallar duración. López Ruipérez añade una condición indispensable: “La formación ha de perseguir la excelencia, como recoge la regulación de la profesión médica”. Con la obligación de pactos que dibujan las encuestas, es posible que la propuesta final sea la mezcla de más de un programa.
Partido Popular
(Propuestas del Libro Blanco de José Antonio Marina que encargó el Gobierno del PP)
Formación: Siete años de formación (cuatro en la carrera eguidos de una prueba de selección, uno de máster y dos de prácticas con un tutor y un sueldo por determinar). Después de ese periodo
hay que hacer unas oposiciones si se quiere ser funcionario
Evaluación: Obligatoria, periódica y sistemática cuando el docente ya está trabajando. Se tendrá en cuenta el progreso educativo de los alumnos, los resultados del centro, la opinión de los estudiantes o la evaluación por parte del resto de docentes (claustro), entre otros aspectos
Carrera profesional Tres vías: Progreso académico. De docente a profesor de Universidad. Progreso en la gestión. De profesor a consejero técnico en las Administraciones. En el puesto. Para los que no quieren ascender, con incentivos (becas, permisos sabáticos, dinero…)
PSOE
Formación: Prevé siete años de formación (cuatro en la carrera, uno de máster y dos de prácticas remuneradas). Establece una prueba selectiva tras el máster. Después de este periodo hay que hacer
unas oposiciones para ser funcionario docente
Evaluación: Evaluaciones voluntarias y realizadas con profesores universitarios e inspectores formados para ello. El documento no aclara qué evaluarán. El estatuto docente de 2007, del PSOE, recogía entre los criterios «el rendimiento de los alumnos»
Carrera profesional: Propone distintos niveles de ascenso en la carrera docente: de novel a experto, sin especificar el número
Ciudadanos
Formación: Prevé modificar la formación sin especificar los años. El programa recoge que hacenfalta más prácticas para los futuros docentes, sin fijar duración. Hablar y escribir inglés de
manera fluida debería ser requisito indispensable para poder dar clase
Evaluación: Será “periódica y transparente” y con la participación de los alumnos. Servirá para premiar a quienes “lo hagan mejor”. Proponen que los inspectores educativos evalúen
Carrera profesional: Los profesionales deben ver recompensados los resultados conseguidos por sus alumnos tanto para lograr su acreditación profesional como para su progresión profesional posterior. No establece niveles
Podemos
Formación: Propone un nuevo sistema de acceso para los funcionarios con criterios de objetividad y transparencia, un “amplio” periodo de prácticas (sin duración especificada) y que se tengan en cuenta
tanto méritos profesionales como académicos
Evaluación: Medirán conocimientos específicos de área o materia, la capacitación pedagógica y las habilidades profesionales. No detalla quién se hará cargo de esa evaluación ni si tendrá consecuencias
Carrera profesional: El desarrollo profesional “a lo largo de toda la docencia”, centrada en formación en igualdad de género y coeducación, acoso escolar, multiculturalidad y respeto al medio ambiente. Prometen plantillas más estables en los centros
Izquierda Unida
Formación: Incluye prácticas reumeradas con tutores (no especifica años). Oposición pública que “no versará sobre un temario que obligue a demostrar conocimientos teóricos ya adquiridos en la carrera”
Evaluación: Tendrá en cuenta la diversidad de los centros y el origen sociocultural del alumnado. Promoción profesional “voluntaria, retribuida y homologable en todo el Estado”
Carrera profesional: Proponen “formación permanente de calidad y gratuita a todo el personal docente” durante la jornada laboral. Incluye “periodos sabáticos” de formación para los que hagan actividades de innovación, investigadoras y participación en redes de profesorado
El presidente del Consejo Escolar del Estado, Francisco López Ruipérez, es una de las personas que más ha reflexionado sobre el futuro del profesorado. Tiene distintas publicaciones al respecto. Como experto, recomienda que el cambio en la preparación de los profesores y maestros se haga a través de una Ley de Ordenación de la Profesión Docente. “Un estatuto es un término funcionarial y, aunque eso es muy importante, debe ser una ley porque hay aspectos que afectan a todos, no solo a los de la pública”.
Ruipérez planteó por primera vez en 2009, en una monografía de FAES, la propuesta de que los profesores se formen como los médicos. Luego fue el PSOE el que acuñó el término de MIR educativo, en paralelismo con el Médico Interino Residente de los sanitarios. En ese modelo considera que hay “dos pilares básicos”: el acceso y el desarrollo profesional. El presidente del Consejo Escolar del Estado respalda que haya una prueba de selección tras el estudio de la carrera y antes de un posible máster de formación específico. “No tiene sentido que estemos formando a muchísimos más maestros de los que se van a necesitar, solo un tercio de los graduados de Magisterio se corresponden con las plazas de la tasa de reposición [sustitución de aquellos que se jubilan o se dan de baja]”. Subraya la importancia de las prácticas –que recogen de una forma u otra los programas electorales de los principales partidos- en las que los veteranos enseñen a los nuevos. “Se trata de que la transferencia de conocimiento de una generación a la siguiente sea verdaderamente efectiva, como ocurre con los médicos”. Y asegura que el cambio de sistema no tiene por qué ser caro. “Se trata de distribuir mejor el dinero. Ahora la retribución aumenta por sexenios [de antigüedad], no está ordenada por un auténtico plan de carrera”.
El primer decreto para formar a los MIR es de 1976. En cambio, la evaluación docente es un asunto pendiente desde hace 30 años. El presidente del Consejo Escolar del Estado ve dos razones en esta diferencia: “la primera porque, desengañémonos, la urgencia de la sanidad es más perentoria que la educación, somos capaces de soportar mayores dosis de incertidumbre en el ámbito educativo. Y la segunda es que hasta ahora la educación ha sido un arma política con un trasunto ideológico importante que ha impedido ponerse de acuerdo a los grandes partidos”.
