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El Ministerio defiende que sólo buscan detectar problemas a tiempo y que son clave para atajar el fracaso escolar
Las distintas evaluaciones externas previstas en la Lomce son para el Ministerio, de hecho, la piedra angular para poder elevar la calidad en el sistema educativo. Contribuirán, sostiene el departamento de Wert, a mejorar no solo el aprendizaje de los alumnos, sino también las medidas de gestión de los centros y las políticas de las administraciones. Toda evaluación, argumenta, lleva implícita la idea de mejora, entendida como la reducción de las diferencias entre los resultados obtenidos y los deseados.
Para su implantación, el Ministerio esgrime, entre otros argumentos, que en los países donde se han implantado se ha incrementado el rendimiento de los estudiantes. En torno a una veintena de países de la OCDE cuentan con evaluaciones de este tipo.
Sin embargo, parte de la comunidad educativa se opone de forma radical a este tipo de pruebas. La Confederación Estatal de Asociaciones de Padres de Alumnos (Ceapa), llega incluso a alentar la insumisión de las familias. Su presidente, Jesús Salido, les plantea dos posibilidades: entregar un documento en el que desautorizan al centro a realizar la prueba a su hijo o permitir que se quede en casa y justificar lainasistencia por una decisión familiar referente al derecho a la educación, como en las huelgas. «Queremos saber si esta prueba constará en el expediente, si servirá para pasar de curso y qué medidas tomarán los centros como resultado de ellas», señala en declaraciones recogidas por Servimedia.
Rebeldía en centros catalanes
Cataluña es una de las comunidades donde este rechazo es más activo. Allí existe una Red de Escuelas Insumisas contra la Lomce impulsada por asociaciones de padres y madres y a la que, según la propia organización, se ha sumado ya al menos una treintena de centros.
En Asturias, sin embargo, es la propia autoridad educativa la que ha anunciado que no va a realizar la prueba. La Consejería de Educación del Principado lo justifica con que dispone de dos cursos de plazopara adaptarse a lo previsto en la Lomce. En realidad, la ley establece que las modificaciones introducidas en primero, tercero y quinto, incluidas las evaluaciones, se implantarán en el curso 2014-2015.
A estas críticas se suman partidos de la oposición, entre ellos el PSOE, que acusó hace unos días a Wert en el Congreso de proponer medidas de evaluación propias del «tardofranquismo». Por su parte, los sindicatos CC.OO. y UGT aseguran que estos exámenes no buscan evaluar el sistema educativo, sino al propio estudiante, y representan «un desprecio total» hacia el trabajo diario de los profesores.
El director general de Evaluación y Cooperación Territorial del Ministerio, José Ignacio Sánchez, sostiene en cambio que estas pruebas «van a ayudar muchísimo» a combatir el fracaso escolar. Basándose en datos de la OCDE, afirma a ABC que las evaluaciones externas y estandarizadas suponen un avance en el rendimiento del alumnoequivalente a 16 puntos en las pruebas PISA, lo que significa medio curso (cuatro meses y medio de escolarización). «Garantiza mayor transparencia, motivacion del profesorado y rendición de cuentas», agrega. Además, «favorecen a los alumnos de menor rendimiento y a las capas más desfavorecidas». «No se trata de decolgar al que vaya mal, sino de lo contrario, de apoyarlo para que no se descuelgue nunca», enfatiza.
