EL PAÍS
Fedea cree que han inflado los ingresos en sus presupuestos
Crece la nómina de las instituciones que desconfían de que las comunidades autónomas puedan ceñirse a su tope presupuestario en 2015. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), un prestigioso centro de análisis, difundió ayer un estudio en el que sostiene que los Gobiernos regionales han sobrevalorado los ingresos en sus presupuestos de este año, lo que les dificultará los esfuerzos de consolidación fiscal.
Fedea se suma así a la opinión de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), el organismo que supervisa las cuentas públicas; del FMI y de la Comisión Europea. En Bruselas observan con preocupación la deriva de las cuentas regionales.
El año pasado registraron un déficit del 1,66% del PIB, un dato alejado del límite del 1% que Bruselas les había fijado como objetivo. Para reducir la brecha fiscal al techo estipulado para 2015 deberán bajar los números rojos presupuestarios a más de la mitad, hasta el 0,7% del PIB, una tarea que empiezan a cuestionar numerosas instituciones cuando coincide con año electoral.
Hacienda refuta la conclusión de Fedea porque asegura que no tiene en cuenta los ahorros en intereses derivados de los nuevos fondos de financiación.
El documento difundido ayer muestra como las comunidades cerraron 2014 con unos ingresos de 5.205 millones de euros menores a los estimados inicialmente en sus presupuestos. La desviación, explican Manuel Díaz y Carmen Martín, investigadores de Fedea, se debe a que las autonomías obtuvieron menos recursos de los previstos, como es habitual cada año, por la venta de activos e ingresos patrimoniales. Es un recurso recurrente de las comunidades para cuadrar sus presupuestos: se anotan ingresos por venta de inversiones que luego no consiguen.
El estudio observa que las autonomías han aumentado sus pronósticos de ingresos en más de 10.700 millones para 2015. Una parte importante se debe a los mayores ingresos a cuenta y liquidaciones del sistema de financiación. Pero otros 6.070 millones se corresponden a “unas previsiones excesivamente optimistas” de ingresos por impuestos vinculados al ladrillo: transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Y también por la sobrevaloración, otra vez, de los ingresos por ventas de activos y patrimoniales. “El exceso de ingresos previstos sobre lo que previsiblemente recaudarán asciende a un 0,6% del PIB, lo que implica que sobrepasarán ampliamente el objetivo de déficit”, concluye.
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