La directora del Fondo Monetario Internacional está acusada de «negligencia» en un presunto caso de corrupción vinculado a Bernard Tapie
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha sido imputada por la Justicia francesa por
«negligencia» en un caso de fraude político que se remonta a 2008, cuando era ministra de Finanzas. Lagarde, que esta semana fue interrogada por magistrados en París por cuarta vez bajo su calidad de testigo en el caso, dijo que apelaría la decisión.
«He pedido a mi abogado que use todos los recursos contra esta decisión, que considero completamente infundada», declaró a los medios franceses la directora del FMI. «Vuelvo a trabajar en Washington esta tarde», agregó.
Según la legislación francesa, los magistrados investigan formalmente a una persona cuando creen que hay indicios de delito, pero la imputación no siempre lleva a un juicio. El abogado de Lagarde, Yves Repiquet, dijo a Reuters que apelará la decisión de los magistrados y por lo tanto el asunto no le impedirá ejercer su trabajo como jefa del FMI durante este período. Por su parte, el portavoz del FMI, Gerry Rice, dijo en una escueta declaración que la directora de la institución «por supuesto informará al Directorio Ejecutivo del Fondo tan pronto como sea posible».
La investigación versa sobre las acusaciones de que el magnate francés Bernard Tapie, que respaldó en su día al expresidente conservador Nicolas Sarkozy, habría recibido indebidamente un pago de 403 millones de euros en un arbitraje para resolver una disputa con el desaparecido banco estatal Crédit Lyonnais. La investigación ya ha involucrado a varios de los miembros del Gabinete de Sarkozy y al presidente ejecutivo de France Telecom CEO Stéphane Richard, quien era asesor de Lagarde cuando ella era ministra de Finanzas de Sarkozy.
En interrogatorios previos, Lagarde no ha reconocido como suya una firma preimpresa para validar un documento facilitando el pago. Sin embargo, Richard ha declarado que Lagarde fue totalmente informada sobre el asunto. La condena por negligencia a una persona que ocupa un cargo de responsabilidad pública en Francia conlleva una pena máxima de un año de presidio y una multa de 15.000 euros.
Lagarde fue una de las estrellas políticas del Gabinete de Sarkozy. Como ministra de Finanzas fue muy respetada por sus homólogos, e impulsó iniciativas de alto perfil durante la presidencia de Francia del G20. Ha sido directora gerente del FMI desde 2011, cuando su predecesor, el francés Dominique Strauss-Kahn, renunció tras formularse unos cargos de agresión sexual contra él, que posteriormente fueron retirados.
Venta de Adidas
Tapie, un pintoresco y a menudo controvertido personaje en el mundo de los negocios y del deporte en Francia, demandó al Estado por compensación tras vender su participación en la empresa de artículos deportivos Adidas a Crédit Lyonnais en 1993. El magnate dijo que el banco le había estafado tras revender su participación por una suma mucho mayor. Crédit Lyonnais, que ahora forma parte de Crédit Agricole, ha negado cualquier irregularidad.
La Justicia francesa está tratando de determinar si los contactos políticos de Tapie jugaron un papel en la decisión del Gobierno de recurrir al arbitraje. La investigación intenta aclarar si hubo corrupción en la atribución de una indemnización de 403 millones de euros al empresario Bernard Tapie en 2007 por la venta de la empresa de equipamiento deportivo Adidas en los años 90. Confiscada a Tapie, esa empresa fue vendida por el banco Crédit Lyonnais por un precio muy inferior al de mercado, según Tapie, que reclamaba al Estado una indemnización.
Tras años de litigio, Lagarde, ministra de Economía en el Gobierno del conservador Nicolas Sarkozy entre 2007 y 2011, antes de su llegada al FMI, decidió que fuera un arbitraje privado el que fijara la indemnización. El hecho de que no fueran los tribunales los que calcularan el monto de la indemnización provocó que se abriera una investigación judicial por presunta corrupción.
