Miguel Cárceles
SUR
BBVA eleva la previsión de crecimiento del PIB autonómico hasta el 3% y conmina a la Junta a nuevas reformas para no comprometerlo
Andalucía encadena siete trimestres de crecimiento, un cambio de ciclo en los principales indicadores económicos que ha situado la mejoría del PIB muy por encima de las cifras globales de la UE. En este contexto de aceleración de la actividad económica y de mejoría en las cifras del empleo durante los primeros seis meses del año, incluso por encima de lo esperado, BBVA Research -el área de estudios de la entidad financiera española- ha previsto un crecimiento económico en Andalucía de en torno a los tres puntos porcentuales en una revisión al alza que vinculan, de forma muy especial, al impacto positivo de una potente demanda interna, a una política fiscal expansiva y a la caída en costes básicos como el de los combustibles o el de la financiación.
«De confirmarse las expectativas, Andalucía estaría en disposición de crear 200.000 nuevos empleos entre 2015 y 2016», apuntaba Javier Pérez Cardete, economista jefe para España de BBVA Research. Pero no todo está hecho. El escenario actual de crecimiento se moderará, según el informe de previsiones económicas ‘Situación Andalucía’, presentado ayer en sociedad por la entidad financiera, debido a una mitigación del consumo interno. Esto supondrá una leve ralentización del crecimiento futuro de la economía andaluza, para la que el BBVA? proyecta cifras expansivas del 2,7% en la próxima anualidad. La razón estaría en una más constreñida aportación del sector público a la economía para cumplir con los criterios de reducción del déficit público después de un primer semestre de gran contribución a las macrocifras.
«Ha habido una tendencia a un mayor consumo provocada por la reducción de la incertidumbre laboral ante la crisis», argumentaba Miguel Cardoso, director de la Territorial Sur de BBVA. Hasta tal punto ha contribuido el auge de la demanda doméstica que este fuerte crecimiento augurado para 2015 (de tres puntos) se dará en un contexto que, en contraste con el resto de grandes indicadores, ha situado el sector exportador de la economía andaluza en cifras más escuetas que en la anualidad anterior. Con la salvedad, crucial, de un turismo que ha aportado gran parte del empleo y del ascenso del PIB ?andaluz.
Entre los factores que explicarían este crecimiento tan crucial ya constatado en la economía andaluza -y las expectativas positivas de la entidad financiera a corto y medio plazo- están, de forma especial, la contención de los precios del petróleo y los menores costes de financiación para empresas y familias. En el primero de los casos, porque en la estructura de costes de las empresas andaluzas la situación ultraperiférica y el tamaño de la región elevan el impacto contable de la logística. Y en el segundo, porque ha permitido una mayor fluidez del crédito, que ha crecido en estos primeros ocho meses del año en un 14,4% para pymes y en un 42% para las familias. El impacto de una política monetaria contenida también ha favorecido la exportación, pese a que no ha despegado por la depreciación de monedas latinoamericanas y asiáticas y por la ralentización del crecimiento en las economías emergentes.
Esta coyuntura positiva en los datos generales, que suscita buenas expectativas a corto y medio plazo, no deja de estar sometida a riesgos que podrían dar al traste con la mejora augurada, tal y como ha ocurrido recientemente con las tensiones mostradas por economías como la griega y la china. A nivel nacional, la incertidumbre política derivada de las futuras elecciones generales y de los problemas de política interna -los representantes del BBVA no mencionaron expresamente el auge del independentismo catalán si bien sí que hicieron referencia a cuestiones «domésticas»- así como la necesidad de mantener la «credibilidad» sobre el control de las finanzas públicas a la hora de cumplir con los objetivos de estabilidad son cuestiones que podrían tener su reflejo en peores resultados que los inicialmente previstos. Con esta situación a la espalda, BBVA conminó al Gobierno regional a ejecutar reformas que redunden en un descenso de la «inaceptablemente elevada» tasa de paro y en una mejoría de la productividad y del capital humano andaluz. Retos cuya superación, a juicio de la entidad financiera, permitirían a Andalucía converger con la renta media del resto de territorios del Estado español.
