Víctor Martínez/ César Urrutia
EL MUNDO
Los bancos descartan una negociación inminente del grupo presidido por Rafael del Pino en el capital de Abengoa
La banca ha acelerado el proceso para buscar un nuevo socio a Abengoa que salve al grupo de la quiebra. Mientras audita la situación financiera del grupo andaluz con la mayor precisión posible, el grupo de acreedores, liderado por el Banco Santander, ha contactado con potenciales compradores que puedan estar interesados en entrar en el grupo de renovables o bien en adquirir de forma acelerada parte de sus activos en venta.
Una de las grandes empresas que ha sido tocada es Ferrovial, la constructora que controla la familia Del Pino. La banca acreedora ha planteado a los gestores de esta compañía la oportunidad de entrar en su accionariado aprovechando su fuerte descuento en Bolsa, según explican a este diario fuentes financieras.
Los bancos descartan, sin embargo, una negociación inminente para la entrada del grupo presidido por Rafael del Pino en el capital de Abengoa. Para las entidades la prioridad es conocer el estado real de una deuda que supera los 20.000 millones; decidir si inyectan de forma garantizada pero inminente liquidez en la empresa y plantear después todo tipo de estrategias para minimizar las provisiones que se verán obligadas a realizar. En ese punto se situaría el sondeo de socios potenciales.
Ferrovial, que rechazó ayer hacer comentarios, se situaría como uno de los compradores mejor posicionados una vez que disponga de información fidedigna y conozca los planes de los acreedores. El grupo dispone de una capacidad de inversión de 3.700 millones de euros, según ha comunicado recientemente al mercado de valores australiano con motivo de la OPA lanzada sobre la compañía local Broadspectrum. Esta cantidad se dividiría en una posición de liquidez de 2.498 millones de euros y 1.284 millones en créditos.
Por otro lado, Abengoa goza de una fuerte internacionalización –sólo un 14% de sus ingresos procede de España– y dispone de activos y proyectos de construcción e ingeniería en agua y energía, dos sectores en los que Ferrovial estudia entrar para diversificar su cartera de proyectos. Además, el grupo de energías renovables aporta un negocio de operación a través de concesiones de plantas de generación, líneas de transmisión y plantas de desalación.
Ferrovial no sería el único candidato para la compra de activos o para hacerse con el control de Abengoa tras el paso atrás dado por el grupo industrial Gestamphace tres semanas. La corporación vasca optó por retirar su oferta de 350 millones de euros por el 28% del capital de Abengoa tras examinar sus cuentas y descubrir la delicada situación financiera de la empresa sevillana que, descartada la opción, solicitó el preconcurso de acreedores para blindarse frente a reclamaciones el pasado 25 de noviembre.
Entre los potenciales compradores también podrían situarse fondos de inversión. La información reunida y coordinada por la consultora KPMG consiste en un mapa de la deuda que especifica cuánto, cómo y a quién debe el grupo andaluz fundado y gestionado por la familia Benjumea hasta su actual situación. Incluyendo la financiación de proyectos (10.333 millones de euros), el pasivo conocido hasta ahora ascendería a 20.564 millones de euros.
Dicho mapa ordenará la prioridad de los acreedores -que además de bancos incluye a bonistas y proveedores- a la hora de cobrar, incluyendo una quita de la deuda con toda probabilidad.
Hoy está previsto que Abengoa se incorpore a estos encuentros para analizar el mapa de deuda realizado por la consultora y examinar sus necesidades de liquidez a corto plazo. La empresa requiere una inyección urgente de liquidez para pagar las nóminas de sus empleados este mes y afrontar otras obligaciones hasta el próximo mes de marzo.
A medida que pasan los días, las cifras filtradas sobre las necesidades han ido rebajándose desde los 800 millones a los 300 millones que se barajan actualmente, si bien fuentes financieras señalaron que podría ser inferior y, siempre, garantizada, para evitar que el rescate de Abengoa continúe siendo un pozo sin fondo.
