EXPANSIÓN
La necesidad continua de innovación es una de las principales exigencias de los consumidores de productos de gran consumo, un sector que representa cerca del 7% del PIB
«El cliente cada vez es más exigente y pide más a la distribución que se adapte a sus necesidades. Cada consumidor tiene que tener la sensación de que ese producto va para él». Con estas palabras definió Luis Cerro, director de Productos de Gran Consumo en Carrefour, la necesidad de innovación en el sector del gran consumo durante el desayuno de trabajo sobre innovación, organizado por EXPANSIÓN en colaboración con Carrefour. El cliente debe ser el objetivo al que se dirija una innovación en este segmento comercial, en el que, como señaló Cerro, «un buen lanzamiento es fundamental, pero no asegura el éxito».
La distribución debe «mejorar el post-lanzamiento, ya que es la fase en la que se caen la mayoría de los productos», afirmó Cerro, para quien «hay una necesidad de ser muy crítico con la venta de productos y estar en un proceso de renovación de surtido constante».
En este sentido, los grandes distribuidores poseen «el laboratorio perfecto» para averiguar cuál es la reacción de un cliente ante un determinado producto, según Cerro, que aboga por prestar atención no solamente a los grandes lanzamientos, sino también a las innovaciones «que no gozan de tanto apoyo y de tanta inversión», lo cual es «un gran reto».
A fin de cuentas, «es el cliente quien decide si la innovación va a tener éxito o no», como apuntó Jesús Lorente, director de Compras Food en Carrefour, para quien innovar en España «es difícil», pero el verdadero problema es «los clientes viven en este mercado y se han acostumbrado a ello». Esa dinámica se rompe, en su opinión, «poniendo en valor la innovación», con iniciativas como los Premios a la Innovación de Carrefour, que reconocen el esfuerzo de las empresas que invierten en investigación y desarrollo de nuevos productos.
En el proceso de innovación en el sector del gran consumo es esencial la colaboración entre distribuidores y fabricantes, como señaló Lorente. «Merece la pena que distribución y fabricantes trabajen juntos en poner en valor la innovación», apuntó, y añadió que «si se logra mejorar el grado de colaboración que tenemos hoy hablando más, compartiendo más planes y asegurando que cuando llegue el lanzamiento todo esté preparado, todos habrán ganado».
En efcto, entre fabricantes y distribuidores debe existir una «relación de confianza» a la hora de lanzar un producto innovador, como explicó José María Vara, director general de Business Unit en Deoleo. «Sin participación no hay compromiso, por lo que si queremos tener el compromiso de nuestros clientes les tenemos que hacer partícipes del proceso», apuntó.
«Garantía de subsistencia»
Según su punto de vista, una empresa de consumo tiene la obligación de comercializar e innovar, porque «la innovación es la garantía de subsitencia» de la empresa, además del «sirviente del progreso, porque es la que ayuda a que se desarrolle mejor la sociedad». «los fabricantes estamos en una fase nueva de ponernos las pilas y ver la innovación como una herramienta de competencia», añadió.
Para Arturo Pérez Wong, director comercial de Alimentación en Heineken, «la innovación no es una opción, sino una obligación», ya que «hay circunstancias bastante complicadas en el mercado». Además, la innovación no puede limitarse a los productos más caros, sino que debe hacerse también «en la parte más baja de la pirámide para intentar captar a esos consumidores que se han ido a la marca propia», es decir,m utilizarse para «cubrir desde la necesidad más básica a la más sofisticada», según contó Pérez.
A la hora de lanzar un producto, hay que prestar mucha atención también a lo que viene tras el lanzamiento, como apuntó Nuria Ribé, directora general de Laundry España en Henkel: «La excelencia en la implementación es una de las claves de la innovación». Además, cada nuevo producto debe estar dirigido a un determinado segmento de clientes, pues «hay que saber para quién se innova, ya que cualquier innovación no vale para todos los consumidores», afirmó Ribé, que apuntó, asimismo, que «el consumidor tiene ahora más capacidad de elección» y que «si la innovación es buena, el consumidor valora».]]>