Los actos se concentran el 10 de septiembre para animar la manifestación

Una Diada «excepcional». Con esa filosofía, el año en que se celebrará el tricentenario de 1714, el Gobierno de la diadaGeneralitat y el Parlament han diseñado un programa de festejos del Onze de Setembre con un marcado acento reivindicativo y que busca favorecer, al trasladar los principales actos al día 10 por la noche -sólo se mantiene el 11 la ofrenda floral a Rafael de Casanova-, la participación en los actos convocados por la Assemblea Nacional Catalana y Òmnium Cultural. 

El portavoz del Govern, Francesc Homs, reconoció ayer en la presentación del programa que los cambios respecto a años anteriores vienen marcados, en buena parte, por la concentración independentista, que tratará de formar una gran V conectando la Gran Via con la Diagonal. 

En las últimas semanas se han repetido los llamamientos públicos de miembros del Govern, CiU y ERC para que la manifestación sea masiva y el soberanismo se vea reforzado de cara al pulso que mantiene con el Gobierno central por la consulta. «Cuanto mayor sea la movilización de la sociedad catalana, mejor», admitió ayer Homs. [pullquote]»Queremos una participación masiva, desde el punto de vista cívico, pero también reivindicativo», declaró el vicepresidente segundo de la Mesa del Parlament, Lluís Corominas.[/pullquote]

El Govern y el Parlament han decidido suprimir el acto del parque de la Ciutadella, que con el tiempo se había consolidado como la principal cita institucional. Esta ceremonia será sustituida por una celebración en la Llotja de Mar el miércoles por la noche, dirigida por Josep Maria Mestre y que contará con lecturas de textos y actuaciones musicales que reflejarán «el presente y el futuro» de Catalunya. Minutos antes, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, y la presidenta del Parlament, Núria de Gispert, acompañados por la formación de gala de los Mossos d’Esquadra, realizarán una ofrenda floral en el Fossar de les Moreres, icono del independentismo, a «los héroes del Onze de Setembre de 1714». 

Este espacio, construido sobre la fosa común de la adyacente basílica de Santa Maria del Mar, y donde están enterrados algunos de los combatientes contra las tropas borbónicas, es el escenario habitual escogido por partidos y organizaciones radicales independentistas para expresar cada 11 de septiembre sus mensajes más extremistas. 

Mas se convertirá en el primer presidente de la Generalitat desde la restauración de la democracia que acuda al Fossar en fecha tan señalada. «Queremos que sea una Diada excepcional, una mirada romántica al pasado, para afirmarse en el presente y proyectarse hacia el futuro», afirmó Homs, quien subrayó que en el monumento del Fossar hay una leyenda que reza que allí «no se entierra ningún traidor». 

Para el conseller Homs es necesario que el pueblo catalán demuestre en la Diada, asistiendo a los actos y a la manifestación, «su capacidad de resistencia». 

Después de las ceremonias del Fossar y la Llotja de Mar, arrancará una suerte de «noche blanca», con diferentes actividades culturales en el barrio de la Ribera y el Gòtic que estarán dirigidos por Jaume Bernadet y la Escola Superior de Música de Catalunya, y contarán con la colaboración el Orfeó Català y el Museu d’Història. Por la mañana, en la plaza del Centre Cultural del Born, 300 violonchelos conmemorarán el momento en el que cayó el conseller en cap Rafael Casanova.

LA VANGUARDIA