Manuel V. Gómez
EL PAÍS
El porcentaje aún es más alto si sólo se tienen en cuenta los suscritos a tiempo parcial

Casi el 25% de los contratos laborales que se han firmado en los cuatro primeros meses del año han durado siete días o menos. El porcentaje aún es más alto si solo se tienen en cuenta los suscritos a tiempo parcial, el 28,7%, según el Ministerio de Empleo. El peso creciente de este tipo de acuerdos en el mercado de trabajo español, muy asociados a la precariedad, viene de largo: crecía en 2006 y 2007, años de burbuja; aumentó entre 2008 y 2013, época de hundimiento laboral; y prosigue en 2014 y 2015, tiempo de recuperación. 14,7% de todos los firmados en ese año. Al siguiente, 2007, este porcentaje creció hasta el 15,1%. Y así ha continuado durante todos los ejercicios hasta ahora, que ha llegado casi al 25%. La misma cadencia han seguido los contratos de los empleos por horas, pero con unos puntos porcentuales por encima, excepto en 2011. Además, en este caso, se añade la circunstancia de que esta modalidad de empleo ha ido ganando protagonismo: en abril de 2006 suponían un 21,7%; este año, el 33,6%.

En todo este tiempo, España ha vivido los años finales de la burbuja —en los que la tasa de paro llegó a caer al mínimo en democracia, 7,9%—, el desplome del mercado laboral —3,7 millones de empleos destruidos— y, ahora, una recuperación —por primera vez a la salida de una crisis se crea empleo por debajo del histórico listón del 2% de crecimiento del PIB—. Y en lo referente a las reformas laborales (casi siempre con la lucha contra la temporalidad señalada como un objetivo prioritario en la exposición de motivos de la ley en la que cristalizaban los cambios), ha habido al menos cuatro dignas de ese nombre (2006, 2010, 2011 y 2012) y bastantes modificaciones menores de la normativa laboral.

Todos estos datos conjugados explican que la duración media de los contratos temporales haya caído mucho en los últimos nueve años: en todo 2006 fue de unos 80 días; en 2014, había bajado a poco más de 53 días. La asociación de este tipo de contratos (temporales y por horas) a la precariedad también se observa en los sueldos o en la voluntariedad de los mismos. Por ejemplo, los trabajadores a tiempo parcial, que en el 60% de las ocasiones preferirían trabajar toda la jornada, ganan 10,7 euros por hora, seis menos que quien tiene un empleo de ocho horas diarias.

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