Empresarios, directivos, economistas y profesionales del mundo universitario están detrás del Grupo Economía y Sociedad, una plataforma de debate nacida en la sociedad civil y «ajena a las patronales», según recalcan fuentes de la misma. Creada en el año 2006, actualmente la conforman el Círculo de Empresarios, el Cercle d’Economía de Mallorca, el Círculo de Empresarios de Galicia, el Círculo de Empresarios Vascos, la Asociación Valenciana de Empresarios, la Institución Futuro y el Observatorio Económico de Andalucía.

Iniciativa andaluza

Es precisamente de esta última institución, que preside el economista Francisco Ferraro, de donde ha partido la iniciativa de articular una declaración que recoge las reformas que este Grupo considera necesarias para «regenerar la democracia» en España. En el escrito presentado ayer en el Club Antares de Sevilla por los responsables de siete de las ocho foros (faltó el representante de Navarra) se subraya que «la resolución de la crisis institucional no puede esperar», ya que «los continuados y graves casos de corrupción están colmando la paciencia de una ciudadanía que ya viene padeciendo los estragos de la crisis». Ante el «deterioro» del marco institucional, esta plataforma reclaman un «Pacto de Estado» y apela a que existe ya un debate ciudadano que los políticos asumen «sin el convencimiento y la determinación que exige la profundidad de la crisis».

Crisis y populismo

El documento constata que las consecuencias de la crisis económica, con un aumento del paro y la pobreza, la desigualdad y los desahucios, la emigración y la pérdida de horizontes para los jóvenes y los «múltiples casos de comportamientos deshonestos que afectan a la generalidad de las instituciones del Estado, han provocado un creciente malestar social y desafección, caldo de cultivo para los populismos».

También aboga por renovar el «contrato social» del que los españoles se dotaron en la transición democrática, y enfrentarse a ello «con ponderación, pero con decisión».

Asimismo, defiende que hay que continuar con las reformas económicas básicas para aumentar la competitividad de la economía. Para ello, cree fundamental que el Gobierno mantenga los equilibrios macroeconómicos y profundice en las reformas que propicien un buen funcionamiento de los mercados e incentiven la innovación, el emprendimiento y la cualificación de los recursos humanos.

ABC