Antonio Delgado-Roig

EL CORREO

Sevilla, Málaga y Cádiz aglutinan estas sociedades, que comenzaron a llegar en 2012, cuando los separatistas iniciaron el intento de independencia

El intento de independencia de varias fuerzas políticas de Cataluña está provocando que un buen número de empresas se estén trasladando a otras comunidades autónomas. Concretamente, a suelo andaluz han llegado más de 300 a lo largo de los tres últimos años, según confirmó este miércoles durante una rueda de prensa el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara.

En el acto, que celebró junto a los secretarios generales de UGT-A y CCOO-A, Carmen Castilla y Francisco Carbonero, respectivamente, González de Lara aseguró que esta cifra se puede comprobar en el Registro Mercantil y que la razón de estos traslados estriba en el problema de «incertidumbre e inseguridad jurídica» que sufren las empresas catalanas desde que comenzara este intento de secesión hace ahora tres años y que, de momento, el Tribunal Constitucional ha frenado. Ayer mismo suspendió la declaración de independencia que aprobó el Parlamento de Cataluña el pasado 9 de noviembre.

Según González de Lara, Madrid y Valencia se sitúan como principales destinos de las empresas que han optado por salir de Cataluña. En la comunidad madrileña son aproximadamente 1.500 las sociedades que se han inscrito mientras que en la valenciana, «debido también a su proximidad geográfica, han sido unas 400 empresas». «No nos alegramos de que las empresas tengan que abandonar Cataluña pero sí de que apuesten por Andalucía porque es una buena noticia para nosotros».

El grueso de estas 300 empresas que han llegado a Andalucía se concentran, según explicó el presidente de la patronal, en Sevilla, en la Costa del Sol malagueña y en Cádiz, y recordó que este intento separatista «no beneficia a España» y aunque se produzca una deslocalización también habrá nuevas empresas que apuesten por instalarse en suelo catalán, auguró el presidente.

El pasado 28 de octubre, González de Lara definió el problema catalán como «una oportunidad» para atraer inversiones a Andalucía. En este sentido se definió como un «integrista andaluz» y animó a las empresas a que «si no quieren invertir en Cataluña, se vengan para acá». Así, González de Lara defendió que «si hay dos territorios en España donde se puede invertir ahora son Madrid –que siempre va a tener oportunidades para el inversor nacional e internacional– y Andalucía».

«Si Barcelona, por ejemplo, ahuyenta a inversores turísticos y quiere poner dificultades a empresarios, bienvenidos son aquí», insistió el presidente de los empresarios andaluces.